Extracto
Revista Propiedad Horizontal (1985-1997)
Poemas del libro MOLINO DE TIERRA (1987)
Periódico Democracia en Movimiento- Córdoba (1993-1996) y Cuadernillo de Cultura- General Roca (1980)
Textos y audio del Grupo Palabras (1988, 1989)
Textos del libro NO SE, AMOS (1991)
Revista desde el Andén (2006-2009)
Para ver textos actuales, en Silvia A. Sánchez, una escritora
Poemas del libro MOLINO DE TIERRA (1987)
Periódico Democracia en Movimiento- Córdoba (1993-1996) y Cuadernillo de Cultura- General Roca (1980)
Textos y audio del Grupo Palabras (1988, 1989)
Textos del libro NO SE, AMOS (1991)
Revista desde el Andén (2006-2009)
Parte de las fotos incluídas fueron tomadas por mi cámara.
Para ver textos actuales, en Silvia A. Sánchez, una escritora
20140711
Gloria
Proyecto de los años 90, distribuía poesía entre la gente conocida. Recuerdo puntualmente este poema porque supo estar debajo de varios vidrios en los escritorios de mis compañeros de trabajo en el Poder Judicial.
Te descubrí
Proyecto de los 90. En aquella época , con Lautaro Bustos hacíamos separadores con poesía que canjéabamos por libros en las librerías de la ciudad.
20140526
Y cuando tanta paz aburre
los hombres buscan los agujeros interiores
para desmayarse
en los conflictos.
Cuando tanta quietud emborracha
los hombres buscan discursos
y las muertes se intitulan
duplicando contenidos.
Hemos de buscar un cauce
para crecer en esta paz
furibunda,
que ha de terminarse
por culpa del aburrimiento.
20140519
BIHUE
Escabullido en la bisagra de la ventana un retazo
de alma me invita a pasear. Si me nublo y me convierto en noche,
el estado me hará su compañero.
Sentada en el taburete chiquito
Bihué secuenció en tres carillas los
pensamientos. A la primera vuelta de página comprobó que los ojalillos estaban rotos y los ojos se le empastaron de cansancio. Dio vuelta el
taburete y empezó de nuevo (lo de la
media vuelta era por cábala). Siguió enquistada leyendo en las ventanillas de
los trenes, y a la segunda página descubrió
los breteles desatados. Ciertamente, le pareció curioso. Viajar en tren, y a esta hora, y que los ojalillos
estuviesen rotos a pesar de que eran
nuevos, y las tiras se desataran.
Asustada me miraba, no sé si a mí o
a su reflejo en la ventanilla de atrás.
Los vidrios empezaron a empañarse e hicimos
recambio de aire para mantenernos despiertos, para eso abrimos la ventanilla de modo que lo del reflejo vidrioso
se acabó y en cambio se hizo fuerte el
cuadro negro del agujero.
Bajaron todos los pasajeros y
quedamos diseñando verdes mientras Bihué
seguía dando vuelta la página y el taburete.
La máquina empezó a comprimirse al
entrar en el desarmadero. Corpulenta,
pudo contener los ruidos del achaque y creo que el único lamento fue el rostro del taburete
cuando hizo seña de quebrarse.
Bihué y yo nos miramos sonrientes, y
nos escondimos juntos en el transparente
donde están guardadas las redes ferroviarias.
Estuvimos calladitos hasta que los
cristales se rompieron, ahí Bihué subió
un suspiro. La pobre colocó las uñas en los
breteles para que no se le siguieran cayendo y miró desorbitada los ojalillos rotos que le empezaron a bordear el vestido y le hicieron cosquillas hasta
instalarse en sus pechos erguidos. Cómo se asustó, bajó los ojos y los anteojos se le cayeron en el cáliz de los pezones y se
quedaron ahí, quietos. ¡La flauta! qué calor me dio, escondidos los dos y tan
juntos oliendo nuestros poros.
Bihué no sabía de mí, pensó que era
casual mi estada. Cuando la máquina
entró completa al trituradero seguíamos apelmazados el uno con el otro.
La sensación no fue muy terrible, en
realidad pudimos haberla evitado, pero marcados como estábamos era mejor así.
La gente nos vio salir juntos de la
mano y del desarmadero, era bastante
tarde y seguramente pensaron que veníamos de hacer el amor.
Caminamos bastante rato por las
calles adoquinadas y fuimos a un café a tomar algo caliente.
Bihué habló por primera vez, y yo
también. Nos contamos de nuestras vidas,
y de todo lo que se podía y no se debía. Cuando
el mozo nos vino a cobrar para
cerrar tuvimos que irnos.
De estar escondidos en el
transparente del vagón nos habíamos acostumbrado el uno al otro, así que no fue
difícil alquilar una casa y ser
matrimonio. Rentamos tres hijos, un perro y siete plantas. Cuando pasaron quince años los vecinos ya estaban convencidos de nuestra normalidad y
nadie dijo nada.
Al fin, los chicos se fueron y el
perro se murió. Ahí pudimos hablar de nuevo y volvimos al vagón del
desarmadero. Descubrimos la ventanilla abierta con el cuadro negro del agujero. Nos miramos profundamente y pregunté
a Bihué que quién creía que era yo, ella
se rió y me dijo chistosa “-Nadie. Y yo ¿quién soy?-“. “-Mi costilla-“ le
contesté, mientras los dos, de la mano,
esta vez sí, nos tiramos por la ventanilla negra.
--
Escabullido en la bisagra de la ventana un retazo
de alma me invita a pasear. Si me nublo y me convierto en noche,
el estado me hará su compañero.
Texto publicado por el Grupo Palabras-1988
GRUPO PALABRAS- A vos te estoy hablando
1988- Un grupo del Centro de Escritores de General Roca tiene la inquietud de aprender a leer expresivamente textos literarios. Marcela Darriex se ofrece para enseñar lectura expresiva, así se reúnen Elsa Guarnaccia, Haydeé Massoni, Alberto Brandi, Alejandro Ponce , Rolando Lesta y Silvia Sánchez bajo la coordinación de Marcela. Luego de muchos meses de lectura, grabado de textos (en cinta de cassette), el grupo siente la inquietud de dar a conocer su trabajo por lo que decide grabar un cassette de poesía. Así es convocado César Fernández Moreno, poeta de la Capital Federal, quién cede sus textos del libro "Argentino hasta la muerte" para el proyecto. En el lado B se interpretan textos de escritores del Centro local.
El proyecto tomará el nombre "A vos te estoy hablando"
El proyecto tomará el nombre "A vos te estoy hablando"
20140429
Clavo el clavo
y del clavo cuelgo el cuadro,
y en el cuadro escribo mi paisaje.
Rompo la pared clavando el clavo;
el revoque se levanta,
la pared se descascara
-la pintura se estropea...-.
Pero encima
está mi cuadro.
Del libro Molino de Tierra
¿Qué dónde estamos?
Allí, colgados
y la gente nos mira
y nos golpea
y nos critica
gritando.
Estamos allí,
escritos,
leídos (como usted ha leído
con el ojo largo
a nuestras cicatrices).
Ajústele
el ojo
a nuestro “nosotros”
y ponga batería
en el punto suspensivo.
Maneje su “usted mismo”
y no mire dónde estamos.
En este lugar.
Del libro Molino de Tierra
20140421
Molino de tierra
Sensitivo,
molino de tierra
con árboles girando en las astas
y la gente no sé donde
se transforma en agua.
Del libro "Molino de Tierra"
20140402
Miré las estrellas
Miré las estrellas
y no supe más de ellas
que de mí.
La ráfaga instantánea
dividió la bóveda negra.
Sobre el óbice,
mis percepciones humanas;
todo lo otro:
El Universo.
Publicado en Antología poética Roquense. Municipio de Roca. Dirección de Cultura. Fondo Editorial Municipal, octubre 2007
y no supe más de ellas
que de mí.
La ráfaga instantánea
dividió la bóveda negra.
Sobre el óbice,
mis percepciones humanas;
todo lo otro:
El Universo.
Publicado en Antología poética Roquense. Municipio de Roca. Dirección de Cultura. Fondo Editorial Municipal, octubre 2007
20140331
20130125
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