Y cuando tanta paz aburre
los hombres buscan los agujeros interiores
para desmayarse
en los conflictos.
Cuando tanta quietud emborracha
los hombres buscan discursos
y las muertes se intitulan
duplicando contenidos.
Hemos de buscar un cauce
para crecer en esta paz
furibunda,
que ha de terminarse
por culpa del aburrimiento.